ACEITES ESENCIALES

Aceite Esencial

Qué debes saber

El mundo de los aceites esenciales nos ofrece un amplio abanico de opciones para cuidar nuestro cuerpo y mente de manera natural. Sin embargo, no todos los aceites que encontramos en el mercado garantizan los mismos beneficios.

A menudo, los productos más baratos contienen ingredientes sintéticos o una pureza reducida, lo que no solo disminuye su efectividad terapéutica, sino que también puede poner en riesgo nuestra salud. A continuación, te explicamos los factores clave a tener en cuenta al comprar aceites esenciales para asegurarte de que eliges un producto de calidad. Además, te mostraremos cómo incorporarlos de forma segura a tu rutina diaria, para que puedas aprovechar al máximo sus beneficios y mejorar tu bienestar cada día.

Aceites esenciales: Un mundo de beneficios en cada gota

Ten en cuenta

  • Su pureza

    Debe ser 100% puro, sin disolventes como el alcohol, cloroformo, aceite vegetal, etc.

  • Natural

    Debe proceder de la destilación de plantas y sin ingredientes sintéticos añadidos.

  • Grado terapéutico

    Debe tener el quimiotipo definido, es decir, es imprescidible saber el elemento mayoritario, puesto que de este depende el efecto terapéutico del aceite esencial.

  • Calidad ecológica

    Debe proceder de cultivo ecológico que garantiza que ni en su cultivo ni en su extracción se han utilizado productos químicos sintéticos perjudiciales para la salud y para el medio ambiente.

  • Método de extracción

    Debe extraerse mediante destilación por arrastre de vapor que es la que nos garantiza la pureza y calidad óptima del aceite esencial.

  • Origen

    La calidad de los aceites esenciales está influenciada por la latitud, altitud, tipo de suelo, climatología, etc. Por eso es importante saber el origen o procedencia.

  • Denominación botánica

    Es necesario identificar la especie botánica, ya que de ella depende la composición química del aceite esencial.

Aceite Esencial de Romero

Para qué se utilizan

Los aceites esenciales son sustancias aromáticas muy concentradas que se extraen de las raíces, flores, plantas y frutos mediante un proceso llamado destilación.

Aunque su composición química es compleja, muchos aceites esenciales comparten componentes activos similares, lo que significa que se pueden usar diferentes aceites para tratar un mismo problema. Por ejemplo, si buscas aliviar el estrés, tanto la lavanda como el aceite de bergamota pueden ayudarte.

A su vez, un solo aceite esencial puede tener múltiples usos. El aceite esencial de lavanda, por ejemplo, es conocido por sus propiedades calmantes y cicatrizantes. Puede ser útil para curar pequeñas heridas o quemaduras, aliviar el dolor, reducir la inflamación y hasta ayudarte a conciliar el sueño.

Gracias a sus innumerables beneficios, los aceites esenciales se utilizan para tratar una gran variedad de dolencias físicas y emocionales. Disciplinas como la reflexología, la fitoterapia y la aromaterapia los incluyen frecuentemente en sus tratamientos terapéuticos.

Además, es importante destacar que el uso de mezclas de aceites esenciales puede ser aún más efectivo que utilizar un aceite por separado. La sinergia entre los aceites potencia sus beneficios.

A continuación, te mostramos algunos de los beneficios sobre la salud que pueden aportar los aceites esenciales:

  • Favorecen la regeneración celular, reparan tejidos dañados o envejecidos, y facilitan la cicatrización de heridas.
  • Contribuyen a tratar problemas específicos de la piel, como  dermatitis, eczemas, acné, forúnculos…
  • Aceleran la curación de heridas, quemaduras y rasguños.
  • Protegen contra el daño de agentes externos.
  • Apoyan en procesos gripales, catarros y resfriados.
  • Favorecen la circulación sanguínea y son muy eficaces para tratar venas varicosas, reducir la celulitis
  • Ayudan a aliviar el dolor y la inflamación en articulaciones y músculos.
  • Calman el dolor de cabeza, estimulan la memoria y facilitan la conciliación del sueño.
  • Ayudan a regular los procesos digestivos.

Además actúan sobre el sistema nervioso central:

  • Relajantes
  • Tonificantes
  • Alivian el estrés y ansiedad
  • Ayudan a la concentración
  • Equilibran la mente

Uso cosmético

El uso de aceites esenciales es una forma natural y eficaz de mantener nuestra piel sana, ya que cubren todas las etapas necesarias para su cuidado. Desde la limpieza y exfoliación de células muertas, pasando por el uso de tónicos que oxigenan y regeneran, hasta la hidratación profunda de todas las capas de la piel. Estos pasos no solo mejoran la salud de tu piel, sino que también contribuyen a un cuidado estético integral, tanto del cuerpo como del rostro y cabello.

Es importante elegir el aceite esencial adecuado según el tipo de piel y la afección a tratar, ya sea piel seca, grasa o delicada, para evitar irritaciones y maximizar sus beneficios. Ten en cuenta que los aceites esenciales no deben aplicarse directamente sobre la piel; es necesario mezclarlos con un vehículo portador, como aceites vegetales, aguas florales o cremas , para garantizar una aplicación segura y efectiva.

Hay un sinfín de combinaciones que puedes probar de forma sencilla y divertida, hasta encontrar tu propia «poción mágica». Una vez que descubras el mundo de los aceites esenciales, no volverás a usar las cremas tradicionales, ¡te lo aseguramos!

Uso Alimentario

Los aceites esenciales de Labiatae son de uso alimentario y así está recogido en la memoria sanitaria alimentaria que establece nuestro Sistema de Autocontrol.

Es importante destacar que los aceites esenciales, debido a sus características de pureza y concentración, se deben consumir siempre en las dosis indicadas en la etiqueta (aprobado por Sanidad Alimentaria) en la que se detalla la cantidad para adultos de salud estándar.

La ingesta de los aceites esenciales contempla dos usos:

  • Como aditivo alimentario en cocina, es decir, en la elaboración de platos y como conservante de alimentos.
  • Como medicamento o producto terapéutico. En este caso, siempre hay que seguir las indicaciones del médico o terapeuta.

Uso en el hogar

Los aceites esenciales son unos aliados perfectos para nuestras casas ya que puedes utilizarlos para:

  • Aromatizar todas las habitaciones de la casa: cocina, salón y dormitorios.
  • Limpieza y desinfección de suelos añadiéndolos al agua de la fregona.
  • Limpiar el polvo, sustituyendo a los aerosoles.
  • Eliminar la grasa de la vajilla.
  • Hacer la colada.

En definitiva, el uso de aceites esenciales suponen una alternativa ecológica con la que puedes ayudar a evitar la contaminación del medio ambiente.

¿Quiénes pueden usar aceites esenciales y qué precauciones tomar?

Todos podemos disfrutar de los aceites esenciales, pero es fundamental conocer cómo usarlos correctamente para obtener sus beneficios de forma segura. Cada persona es diferente, y para que los aceites esenciales sean efectivos y seguros, es importante considerar ciertos factores.

En primer lugar, debemos tener en cuenta el estado de salud de la persona. Los aceites esenciales son ideales para tratar dolencias leves, pero si existen condiciones de salud específicas, es recomendable consultar a un profesional.

Tanto bebés, niños, adultos como ancianos pueden beneficiarse de los aceites esenciales, aunque no todos los aceites son adecuados para todos. Esto se debe a su composición y concentración, lo que hace necesario elegir con cuidado el aceite más indicado para cada edad y etapa de la vida. En el caso de niños y bebés, las dosis deben ser mucho más bajas, utilizando aceites adecuados (y siempre diluidos) para evitar reacciones adversas.

En el caso de las mujeres embarazadas, es crucial considerar en qué mes de gestación se encuentran, ya que algunos aceites son más seguros que otros en determinadas etapas del embarazo.